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29 de Marzo, 2008
Las bellezas de Portugal
Esta semana santa (2008) fuimos a Portugal en coche, recorriendo sitios preciosos, con vistas... puff, impresionantes, esque no tengo maneras de explicarlo, lo mejor esque vayáis y lo comprobéis vosotros. Después de que se fueran mis abuelos de Bulgaria a este país, decidimos de viaje de última hora viajar a Portugal. Además, estrenaríamos el nuevo coche que tengo que es enorme. Es una marca alemán, Opel, para ser exactos, un Zafira siete plazas. A mis padres les encanta la marca Opel, pues además de ser una buena marca, a mi padre, cuando era pequeño, viajaba a cualquier luegar con su típico Corsa. Bueno, la cuestión es que el miércoles por la tarde, nos fuimos a Portugal con el coche nuevo. Dormimos en el coche, bajando todos los asientos. La verdad es que se dormía genial, solo que había un dehfecto: que mi hermana me quitaba sin querer la manta y me helaba de frío. Mi madre se fue a la parte delantera para que tuviésemos más espacio, es muy buena. Dormimos en el coche en un sitio alejado de luces y ruido. En el coche había mucho cachondeo, y aunque yo no estaba de humor, al final se me saltaron las lágrimas de tanto reír.Al día siguiente estaba levantado contemplando llover. Luego, ya preparados, nos fuimos ha visitar Évora.Lo que más me gustó de aquel sitio fue un a capila llamada: "Capilla dos ossos", que traducido al español se leería "capilla de los huesos". En la entrada ponía un título que me llamó la atención: "nos, ossos que aquí estamos pelos vossos esperamos" que en español es:"nosotros huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos". La capilla estaba fabricada toda de huesos . Estaba prohibido, pero toqué un cráneo. Tambien estuvimos en Lisboa, la capital de Portugal. Lo que más me gustó fue el puente que atraviesa el Tajo (el de Mafre, una empresa, esque no me acuerdo del nombre)y el de la expo Zaragoza llamado Vasco de Gama. Visitamos ciudades, castillos (como el de los Moros) y yo ya estaba tan cansado que pensaba todo el día en el descanso de media hora que me encanta, porque leo mi libro, duermo... eso si que es vida. Estuvimos en el punto más occidental de Europa: cabo de Roca. Era precioso el chocar de las olas contra la piedras rocosas y ver la espuma blanca volar y volar. El penúltimo y el último días, dormimos en un hostal muy bueno. Tuvimos suerte, porque todos estaban a rebosar de turistas. El hostal era Casa Blanca (para hacer publicidad, que se la merecen) y tenía una terraza desde la que se veía el océano Atlántico.¡Era precioso! Mi padre estaba más tiempo fuera, que dentro (es un decir, porque ¿dónde dormía si no?). El
último día paseamos, no visitamos de forma intensa como los días
anteriores. Me gustó más, porque yo estaba matado de tanto viaje El viaje de vuelta se me hizo más corto que el de ida debido a que me dormí, y ya cuando me quise levantar, estaba ya en la puerta del garaje esperando a que se abra. Y por fin terminó el viaje (lo deseaba porque tenía unas agujetas...).
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Publicado por Kubrat Aguirre el 29 de Marzo, 2008, 22:15
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